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| CHISTES | ||
El sacerdote conducía su automóvil por una carretera cuando se encuentra con una monja conocida, para y le dice: “Madre, suba que la llevo para el convento”. La monja sube y se sienta en el asiento del co-piloto. Hace un cruce de piernas y el habito se le abre un poquito y enseña parte de la pierna. El Padre se da cuenta, continua manejando, pero comienza a tocar la pierna y la monja le dice: “Padre acuérdese del Salmo 129.” El Padre le pide disculpa y sigue manejando, pero no puede aguantarse y vuelve a posar su mano en la pierna descubierta de la monja, “ella le vuelve a recordar, el Salmo 129”. El Padre se excusa y sigue manejando, pero al rato vuelve a tocarle la pierna de la monja, y ella nuevamente le dice: Padre acuérdese bien del Salmo 129”. El Padre le manifiesta que la carne es débil, pero nuevamente le pide mil disculpas y le jura no hacerlo jamás. Llegada al convento la monja se despide, el padre conduce hasta su parroquia y enseguida va a buscar en la Biblia, el famoso Salomo 129, que dice así, - “seguid buscando y allá arriba encontrareis la Gloria...”. MORALEJA PARA EL HOMBRE: Entienda de una vez que la mujer jamás dice el SÍ directamente. MORALEJA PARA LA MUJER: Si no quieren quedarse con las ganas...Hablar claro.... Miami, Florida, USA |
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