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"No imponemos a nadie los dogmas católicos": Dagoberto Valdés (II y final)
Roberto Santana Rodríguez

LA HABANA, Cuba - Junio (www.cubanet.org) - "La Iglesia en Cuba en
estos 47 años siempre ha tenido como norma esta frase de Jesucristo: ¿En
que puedo servirle? Así le dirá al estado, así le dirá también a la
oposición, a los cubanos de la Isla y a los cubanos de la diáspora, a
todos", señaló Dagoberto Valdés, director de la revista Vitral.

Este hombre sencillo no logra percibir que es una personalidad en el
ámbito nacional cubano. Aquí precisamente radica su principal mérito, se
siente un cubano más, un cubano de a pie que ha decidido permanecer por
siempre, contra viento y marea, en su querida Isla, aportando y
contribuyendo con su valioso y múltiple talento.

P: ¿Sigue trabajando Vitral?

R: Sigue y seguirá trabajando mientras la Iglesia en Pinar del Río la
sostenga, la anime y creamos que estamos ofreciendo un servicio al
pueblo. EI día que creamos que ya no servimos, Vitral se apagará.

P: Como proyectos de la incipiente sociedad civil cubana, ¿han recibido
apoyo Vitral y el Centro de Formación Cívica y Religiosa de
organizaciones no gubernamentales cubanas y extranjeras, o de sedes diplomáticas
acreditadas en la Isla?

R: Hemos recibido aliento, el apoyo fundamental. El respaldo efectivo
ha sido de la Iglesia Católica, del Obispado y la Diócesis de Pinar del
Río, de los sacerdotes, las monjas y laicos de aquí. Evidentemente,
siempre hay personas e instituciones y gente sencilla del pueblo que se
acercan y nos dan ánimo, entre los que se encuentran yagüeros y
diplomáticos, militantes y personas sin ningún interés político, creyentes y no
creyentes, católicos y protestantes.

P: Guillermo Fariñas Hernández. ¿Qué viene a su mente al escuchar este
nombre?

R: Las palabras convicción, coherencia con los principios que se
sustentan. Es un hombre que está ofreciendo la vida por sus ideales. Como
cristiano le pediría que abandonara la huelga de hambre y no se infligiera
más daño a sí mismo, y lo haría de manera cordial y fraterna con
muchísimo respeto porque necesitamos hombres y mujeres así que trabajen por
Cuba, por su reconstrucción, por el desarrollo de este país. Son más
útiles vivos y actuantes. Recordemos a Gandhi, que estuvo varias veces en
huelga de hambre, pero llegó un momento en que su gente le dijo:
Mahatma, su vida peligra, lo necesitamos vivo y actuando. Él declinó y eso no
le quitó nada de su grandeza, como no le quitaría nada a la grandeza de
Fariñas si dejara esa manera de luchar y se acercara a otros métodos.

P: ¿Qué papel jugaría la Iglesia cubana en los cambios que se avecinan
en Cuba?

R: La iglesia tiene una misión bien definida. Es madre y maestra de
todos los hombres y mujeres, y es al mismo tiempo sacramento universal de
salvación.

P: ¿Cómo se ve Dagoberto Valdés Hernández en la Cuba del futuro?

R: Como me veo ahora. Para mí el futuro es el presente que viviré
mañana y lo que estoy haciendo ahora. Si sirve, lo seguiré haciendo en el
futuro; y si no sirve buscaré un lugar donde servir mejor a mi patria y a
mi Iglesia. Así me veo, como un servidor cívico, un hombre que va a
permanecer. La única seguridad que tengo con la gracia y la ayuda de Dios
es verme aquí, en Cuba, en esta isla preciosa que tiene todas las
posibilidades para ser una nación próspera, feliz, abierta, solidaria con el
mundo. Hemos hecho lo que teníamos que hacer y ésa es y será la mayor
felicidad para mí en el futuro.


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