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Por la libertad y el amor

Desde Cuba por Odelín Alfonso

LA HABANA, Cuba - Lunes 15 de Mayo de 2006 (CUBANET) -

Dolia Leal preferiría escribir poemas de amor, pero hace cartas al gobernante Fidel Castro y al Consejo de Estado intercediendo por la vida de su esposo encarcelado, Nelson Aguiar.

El día 8 de mayo, Dolia Leal Francisco, Dama de Blanco y esposa de Nelson Aguiar Ramírez, presidente del partido Liberal Ortodoxo y uno de los 75, envió al presidente Fidel Castro una carta donde denuncia la represalia ejercida contra ella y que recae sobre su esposo.

Nelson Aguiar fue sacado del Hospital Militar Finlay y enviado de vuelta al Combinado del Este en delicado estado de salud. Agentes de la Seguridad del Estado habían presionado a Dolia con amenazas de que su actitud empeoraría la situación de su esposo.

Dolia, compañera de Nelson Aguiar por más de 20 años, es una de las más activas Damas de Blanco, y ha anunciado que no lograrán hacerla apartarse de su lucha por la libertad de su esposo y los demás prisioneros de conciencia.

Su actuar como opositora comenzó en 1999, cuando Aguiar fundó el Partido Ortodoxo, ahora Partido Liberal Ortodoxo.

De uniones como la de Dolia y Nelson, Laura y Maseda, Gisela y Héctor Palacios se derivan dramáticas expresiones independientes contra la injusticia y a la vez vibrantes cantos al amor y la libertad.

La carta de Dolia Leal que hoy recorre los sitios de Internet muestra la forma en que son tratados los presos políticos en Cuba sin importar siquiera su delicado estado de salud.

El despótico sistema dictatorial prevaleciente en Cuba trata de enmudecer todo pensamiento adverso a su rancia ideología marxista stalinista.

El retorno a prisión de Nelson Aguiar demuestra la incapacidad del régimen para acallar a los que piden justicia.

Algunos de los asaltantes al cuartel Moncada, que hoy son parte de la cúpula gobernante, fueron presos políticos durante la tiranía de Batista en el Presidio Modelo de Isla de Pinos, hoy convertido en museo.

Quien haya tenido la posibilidad de visitar el pabellón de los presos políticos y en especial la celda de Fidel, equipada con cama de bastidor y colchón, gaveteros, baño independiente y hasta una cocina donde elaborar sus alimentos, puede comparar ese presidio político con el infierno en que viven los adversarios pacíficos encarcelados por el actual régimen.

Los que un día guardaron prisión por atacar el Moncada y luego fueron amnistiados, hoy mantienen presos a luchadores pacíficos sin vidas mutiladas en su haber.

En Ginebra parecen no saberlo. También ignoran el contenido de la carta de Dolia Leal a Fidel Castro. El nuevo Consejo de Derechos Humanos acaba de darle un escaño a Cuba.

El régimen cubano lo acogerá con beneplácito para seguir hostigando y encarcelando a cuanto adversario pacífico emita criterios opuestos al sultánico proyecto revolucionario.

Dolia y las damas de Blanco no cejarán en su empeño por la libertad y el amor.


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