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La resistencia armada contra el totalitarismo (I) (II) (III)

Desde Cuba por Raúl Soroa

LA HABANA, Cuba - Viernes 24 de Marzo de 2006 (CUBANET) - La primera organización creada para enfrentar al régimen de Fidel Castro fue La Rosa Blanca, que se fundó el 29 de enero de 1959 en Nueva York, bajo la dirección de Rafael Díaz-Balart, quien ocupara diversos cargos durante el gobierno de Fulgencio Batista, entre ellos el de ministro de Gobernación. La Rosa Blanca realizó varias acciones dentro de Cuba y representó a ala civil de los batistianos.

En República Dominicana se crea la Legión Anticomunista del Caribe, organizada con el fin de armar y preparar una fuerza que debía invadir Cuba. El comandante Eloy Gutiérrez Menoyo y otros dirigentes del II Frente Nacional del Escambray, a quienes representantes del dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo trataron de reclutar para la empresa, denunciaron el plan y algunos de los complotados fueron capturados en agosto de 1959 cuando intentaban desembarcar en Cuba.

Esas dos primeras organizaciones estuvieron integradas en lo fundamental por personas vinculadas al régimen batistiano, militares y civiles, y no tuvieron una larga existencia. Muchos ex militares subieron a las lomas para ponerse a salvo de los Tribunales Revolucionarios, y allí se organizaron en grupos armados que combatieron contra las fuerzas del Ejército Rebelde.

En febrero de 1959, una encuesta realizada por la revista Bohemia indica un apoyo a la Revolución por parte de la población de un 95%. En junio, meses más tarde, cuando ya el proceso de radicalización comenzaba a tomar fuerza, ese apoyo descendió al 90%.

La oposición a la dictadura de Batista había sido alta. Todos los sectores del país aspiraban a la paz y la estabilidad nacional. Las promesas realizadas y algunas medidas de carácter popular tomadas en los primeros tiempos mantenían un alto nivel de apoyo de la opinión pública, apoyo que fue disminuyendo en la medida en que se acrecentaba el enfrentamiento a los Estados Unidos y se tomaban medidas de carácter más radical.

Algunas de las organizaciones políticas y sectores políticos tradicionales creyeron en los primeros momentos que podían controlar el proceso y orientarlo hacia la democracia, apartando del poder a los elementos radicales. Todavía en 1959 políticos como Carlos Prío Socarrás, en nombre de los auténticos, mostraban su apoyo irrestricto a la política de la revolución. "Respaldamos plenamente y sin condiciones la política exterior y las leyes revolucionarias dictadas por el gobierno. La Organización Auténtica se solidariza con las medidas tomadas y las que tome el gobierno contra la agresión extranjera, la conjura reaccionaria y la traición a la revolución". (Sección "En Cuba", Bohemia, La Habana, 29 de noviembre de 1959.)

Dentro de la revolución, el enfrentamiento fundamental estaba planteado entre reformistas y radicales, y la lucha política se expresó dentro del propio proceso. Las purgas de los elementos del Movimiento 26 de Julio de línea reformista, opuestos a la penetración comunista y a la radicalización, se hicieron cosa de todos los días. Raúl Castro y el Che Guevara exigían mano dura contra los "sujetos vacilantes", pedían eliminar las partes blandas del 26 de Julio, profundizar aún más en el proceso.

La base del programa del movimiento antibatistiano fue el restablecimiento de la Constitución de 1940. Los meses pasaban y ésta no se ponía en función. La promulgación de la Ley de Reforma Agraria en mayo de 1959 significó un paso definitorio en la radicalización del proceso revolucionario. La mayoría de las fuerzas y sectores políticos y sociales que se opusieron a la dictadura respaldaban la realización de una reforma agraria, medida contenida en la Constitución del 40, pero la ley promulgada afectaba seriamente la estructura agraria del país y planteaba un cambio sustantivo en el régimen económico, socializando una buena parte de las tierras mediante la creación de cooperativas y granjas estatales.

Los hacendados y ganaderos que apoyaban hasta ese momento a la revolución y hablaban de donar semillas, tractores y hasta 10 mil novillas cargadas para los campesinos, se mostraron intransigentes ante la medida que les arrebataba de golpe el fruto de largos años de trabajo eficiente. "Los ganaderos combatirán hasta morir si se intenta aprobar la Ley como está redactada", anunciaba Armando Caíñas, presidente de la Asociación de Ganaderos de Cuba. En esos primeros momentos, el escenario principal de los enfrentamientos estuvo en los medios de opinión pública, cada vez más controlados por el gobierno.

Pedro Díaz Lanz, jefe de la Fuerza Aérea, es sustituido en junio de 1959 de su cargo. Inmediatamente sale rumbo a Estados Unidos y solicita asilo político. Su posición en contra de la influencia cada vez mayor de los comunistas en el gobierno, situación que denunció en diversas ocasiones, le trajo muchos problemas en la isla. A su llegada a Estados Unidos fue invitado a una audiencia del Comité de Seguridad del Senado, donde denunció la cada vez mayor penetración comunista en la revolución. Lanz se puso al frente de la organización anticastrista Cruzada Cubana Constitucional, y protagonizó algunas incursiones aéreas contra territorio cubano.

El comandante del Ejército Rebelde Huber Matos es condenado a 20 años de presidio, sanción que cumplirá hasta el último segundo, por denunciar la penetración comunista en la revolución y presentar la renuncia a su cargo de jefe militar de la provincia de Camagüey, acto que fue manipulado y relacionado con una de las incursiones aéreas de Díaz Lanz, con el fin de condenar a Matos, presentando su acción como un motín contrarrevolucionario. Muchos de sus compañeros le seguirán a la prisión o serán destituidos de sus cargos y separados del Ejército Rebelde.

Las denuncias de Huber Matos y su renuncia constituyen la última tentativa pacífica de impedir la radicalización de la revolución hacia el comunismo. A partir de ese momento el enfrentamiento será violento, y se encaminará ya no a impedir la radicalización del proceso, sino a derrotar al castrismo.

1960, año crucial del proceso de totalitarización del país, fue también el año de la formación de los primeros grupos anticastristas. Ya habíamos hablado de la creación en 1959 de La Rosa Blanca y la Alianza Anticomunista, pero es en 1960 cuando sectores cada vez más amplios de la sociedad cubana, fundamentalmente provenientes de la clase media, los profesionales, técnicos, intelectuales, los partidos políticos tradicionales y las organizaciones católicas se suman a la lucha armada.

La Agrupación Católica Universitaria (ACU) tuvo una fuerte posición de enfrentamiento al régimen castrista, y nutrió las filas de las organizaciones que se oponían al sistema implantado en la isla. Sirvió de base a una de las más importantes organizaciones, el Movimiento de Recuperación Revolucionaria (MRR), fundado en diciembre de 1959 por el teniente Manuel Artime. La ACU aportó también sus elementos al Movimiento Demócrata Cristiano (MDC) y al Directorio Revolucionario Estudiantil (DRE), que representó al estudiantado opuesto al comunismo.

Junto a Manuel Artime se reúnen los ex comandantes del Ejército Rebelde Ricardo Lorié, Antonio M. Yabor e Higinio "Nino" Díaz, quienes firman el acta constitutiva el 8 de junio de 1960 en Costa Rica, y que después, separados de Artime, crean el MRR de los Comandantes.

El MDC se funda a finales de 1959 por un grupo de jóvenes encabezados por José Ignacio Rasco. En un inicio asume posturas de enfrentamiento pacífico al régimen, e interviene en el debate político de los primeros meses. Ya en 1960 se define su posición contra Castro.

El DRE surge a raíz de la manipulación de las elecciones para la Federación Estudiantil Universitaria (FEU), donde el sector estudiantil católico pierde el control de dicha organización. En marzo de 1960 Alberto Muller, Manuel Salvat y Ernesto Fernández Travieso crean el Frente Estudiantil Universitario Democrático, que se convierte, en diciembre, en el DRE.

En mayo de 1960 los auténticos vinculados a Manuel Antonio Varona fundan la organización Rescate Revolucionario Democrático, que se convertiría en una de las más importantes formaciones anticastristas. Integrada por hombres con experiencia en la acción urbana y conspirativa, provenientes de las luchas contra Batista, Rescate desempeñó un papel muy activo en este tipo de enfrentamientos con la dictadura de Fidel Castro, y organizaría varios atentados contra el déspota.

También por los 60 se crea la Unidad Revolucionaria (UR), proveniente del autenticismo, dirigida por el hacendado Alberto Fernández. En Cuba la conduciría Rafael Díaz Hanscom, y Humberto Sorí Marín se incorpora como jefe militar.

En mayo de 1960 estas organizaciones comienzan a integrarse en un frente unido y a mediados de ese año tres nuevas organizaciones se suman a la lucha: el Movimiento Revolucionario del Pueblo (MRP), el Movimiento 30 de Noviembre (M-30-11) y el II Frente Nacional del Escambray.

En 1960 quedó planteado el enfrentamiento entre la revolución en manos del radicalismo nacional-comunista y los grupos y organizaciones de diferentes tendencias, integradas por cada vez más variados sectores de la nación, divididas a veces en lo político, pero homogéneas en su propósito de restaurar la democracia en Cuba.

En 1960, para lograr una mayor unidad en el enfrentamiento al régimen de La Habana, se crea el Frente Revolucionario Democrático (FRD). Los encuentros iniciales del grupo ocurren en Miami, y el Frente queda integrado por Manuel Artime, Manuel Antonio de Varona, Aureliano Sánchez Arango, José Ignacio Rasco, Justo Carrillo y Rafael Sardiñas. Oficialmente queda fundado el 22 de junio de 1960 en México.

Durante los meses siguientes se trabaja arduamente en la estructuración de los grupos clandestinos para la lucha en las ciudades, y en el entrenamiento de los cuadros que dirigirían los focos guerrilleros, escogidos entre ex militares y militantes del MRR. Un grupo significativo fue reclutado en Cuba.

En abril de 1961 la Brigada 2506 escribiría una página heroica en la lucha contra Fidel Castro. La constituían en su inmensa mayoría jóvenes procedentes de lo más granado de la clase media y alta cubana. Los entrenamientos se hicieron mayormente en Guatemala. La fuerza llegó a estar integrada por más de 1,200 oficiales y soldados.

Los grupos anticastristas contaban en ese tiempo en la isla con unos 3,000 miembros, apoyados por 20 mil simpatizantes. Eran grupos organizados, integrados y dirigidos por jóvenes decididos que actuaban por profunda convicción patriótica.

En los días previos a la invasión debían incrementarse los sabotajes y la lucha urbana, así como fortalecer los grupos guerrilleros.

En los días precedentes a la incursión se realizan en Cuba masivas detenciones de personas sospechosas de tener vínculos con la oposición. Eso, sumado a una serie de golpes que da la seguridad cubana, provoca que el operativo preparado para apoyar el desembarco no pudo actuar, lo que tuvo una gran importancia en el desarrollo posterior de los acontecimientos.

El resto de la historia es bien conocido. Después de desembarcar por el sur de Las Villas, hoy Matanzas, por la zona conocida por Playa Girón o Bahía de Cochinos, los expedicionarios enfrentan a fuerzas varias veces superiores. El balance es totalmente desfavorable, tan desproporcionado en contra de los brigadistas que incluso contando con apoyo aéreo era bien difícil cumplir con el plan trazado de ocupar y sostener una cabeza de playa, mucho menos era posible un avance hacia la capital. En 72 horas son vencidos.

Muchos cubanos se sintieron defraudados. Acusaron a la administración Kennedy de haberlos traicionado, al no haber actuado con fuerzas estadounidenses en apoyo a los expedicionarios de la 2506. Por su parte, la administración norteamericana evaluó la derrota a partir de causas operacionales, y se culpó a la CIA del fracaso.

La forma en que se planeó y ejecutó la operación permitió al régimen arrestar y ejecutar a muchos dirigentes anticastristas. Entre el 17 y el 20 de abril, 15 de los principales líderes de la resistencia fueron fusilados en La Cabaña.

A pesar de los golpes recibidos, en mayo se reactivó el Frente de Unidad Revolucionaria, integrándose a esta coalición el M-30-11, el MRP, el MRR, la UR y otras organizaciones. El MRP se destacó por realizar una ofensiva de sabotajes que incluyó la quema de varias de las principales tiendas de la capital, fábricas y otros objetivos. Una previsora política de dispersión de sus fuerzas en los días de Girón le permitió sufrir pocas pérdidas.

Un grupo de operaciones coordinadas con el DRE, entre ellas la creación de un frente guerrillero en el Escambray y una operación urbana de grandes proporciones que buscaba sembrar el caos en la ciudad, que incluía el ataque a varias estaciones de la policía y un atentado a Fidel Castro, termina con la detención de la mayoría de los implicados y el MRP queda prácticamente desintegrado.

Los golpes sufridos en 1961, que incluyeron la captura, muerte o salida del país de los principales jefes anticastristas, no lograron desmoralizar a la resistencia interna. El 22 de octubre un grupo de exiliados es capturado en un intento de dinamitar las Minas de Matahambre en Pinar del Río, y el 28 otro grupo desembarcado es capturado mientras preparaba un grupo de sabotajes.

En octubre de 1962 la Crisis de los Misiles puso al mundo al borde de una catástrofe nuclear, y culminó con la aceptación por parte de la URSS de retirar sus misiles nucleares de Cuba, a cambio de lo cual obtuvo el compromiso por parte de Washington de no invadir a Cuba.

El Frente Unido Occidental (FUO), fundado en 1962, operó en la provincia de Pinar del Río bajo el mando de Esteban Márquez Novo y llegó a nuclear cientos de hombres. Esta organización anticastrista pervivió hasta 1964.

Durante el año 1962 el esfuerzo fundamental estuvo dirigido a reorganizar y estructurar el frente clandestino interno, incrementando la capacidad operacional de los grupos y las posibilidades de éstos de apoyar a las guerrillas rurales.

El MRR, grupo que había aportado la mayor cantidad de hombres al proyecto invasor, por lo que muchos de sus miembros, entre ellos Manuel Artime, se encontraban presos, comenzó a reorganizarse. Así renacieron otros grupos: el DRE, el MDC, el M-30-11 y el MRP. El objetivo en esta etapa, según nos refiere una fuente anónima, era establecer coordinación y apoyo con los grupos guerrilleros, e incorporarlos e una alianza nacional. Se sostienen contactos con los grupos alzados, principalmente los que actuaban bajo la dirección del MRR. Así se crea una coalición llamada Frente de Unidad.

Para el 30 de agosto de 1962 el Frente Anticomunista de Liberación (FAL) contacta con los grupos más importantes, y preparan un alzamiento. El plan contempla el ataque de cuarteles de milicias y estaciones de policía, así como propiciar el alzamiento de las ciudades de La Habana y Santiago de Cuba. Plan que aborta por la captura de la mayoría de los dirigentes.

Luis David Rodríguez González asume por esa fecha la dirección del MRR. La jefatura de David le imprime de nuevo dinamismo al MRR, y trabaja en la creación de un frente único que se llamó Resistencia Cívica Anticomunista (RCA). Luis David Rodríguez logró acuerdos importantes de cooperación con el jefe de las guerrillas campesinas del Escambray, Tomás San Gil. En reunión efectuada con éste se planificó la esperada insurrección nacional.

Tomás San Gil muere en combate el 28 de febrero de 1962, y días después muere en La Habana Luis David Rodríguez González. Capturado mientras preparaba el ajusticiamiento del tirano, le dan muerte.

En 1962 surge la organización Alpha 66, dirigida por Antonio Venciana y con Eloy Gutiérrez Menoyo como jefe militar. Será una de las agrupaciones anticastristas más activas durante el período. Se especializó en realizar ataques marítimos, estructurada en comandos que actuaban con mucha efectividad. Tuvo bases de operaciones en Bahamas.

En diciembre de 1964 Eloy Gutiérrez Menoyo desembarcó en Cuba con el objetivo de abrir un frente guerrillero en el extremo oriental del país, cerca de Guantánamo. En el grupo venía un agente de la Seguridad cubana, por lo que apenas un mes después el grupo fue capturado.

A mediados de 1964 se funda la Representación Cubana en el Exilio (RECE), auspiciada por Pepín Bosch, que tuvo en sus filas, como editor de su boletín, a Jorge Mas Canosa.

Fue una de las organizaciones más importantes de este período. Estableció alianzas con otros grupos para la preparación de una invasión que no llegó a efectuarse. Realizó ataques contra el gobierno de Castro en alianza con Alpha 66 y los Comandos L.

Felipe Rivero crea en 1964 el Movimiento Nacionalista Cubano. Rivero, descendiente de una familia perteneciente a la oligarquía cubana, dueños del Diario de la Marina, miembro de la Brigada 2506, hizo un llamado a declarar una Guerra por los Caminos del Mundo al régimen de La Habana.

En esta línea se mueven los grupos Frente de Liberación Nacional Cubano (DLNC), surgido en 1973, el Comando de Organizaciones Revolucionarias Unidas (CORU), creado en 1976, que unificó a varias organizaciones anticastristas dirigidas por Orlando Bosch. Grupos opuestos al proceso de coexistencia pacífica generado en el exilio, que se mostraba a favor del diálogo con el gobierno cubano, celebran un congreso en 1973, el Congreso contra la Coexistencia, en Puerto Rico.

Comandos 0 y Omega 7 llevan a cabo múltiples acciones en contra de los grupos favorables al diálogo, además de una serie de importantes atentados contra instituciones y funcionarios cubanos en varios lugares del mundo. En 1981 fueron detenidos algunos de sus más importantes dirigentes, y desarticulada la organización, su jefe, Eduardo Arocena, fue condenado a más de cien años de cárcel en Estados Unidos.



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