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¡Abajo Fidel!

Desde Cuba por Juan Gonzalez Febles

LA HABANA, Cuba - Martes 14 de Marzo de 2006 (CUBANET) - Como siempre, al final de eso que llamamos invierno y el comienzo de la primavera, llegaron los canales. Condiciones naturales fuera del alcance de todos posibilitan que en esta etapa del año sea relativamente fácil la recepción de los canales de televisión de La Florida.

Cuando esto pasa, alguien da la alarma. "Caballeros: están entrando los canales". Entonces, todos tratamos de captarlos. La solución puede ser mover o subir la antena, después sólo disfrutarlo. El canal 17, el 20, el 23, el 41 o el 51, da igual. Todo siempre nuevo, prohibido y fascinante.

Uno de los más grandes obstáculos para la consolidación de amarres totalitarios herméticos contra los cubanos es la posición geográfica de la Isla. Esta ha facilitado el mayor intercambio de influencias que pueda concebirse. La Isla en cadenas y el continente ingenuo conviven en armonía frente a la pequeña pantalla sin esfuerzos de envergadura.

Es la tregua dictada por la inexorable geografía. Es el "yanqui come home" íntimo y familiar de cada hogar cubano. Lo que estimula verdaderamente a participar del sueño americano. La "propaganda enemiga" vencedora y en familia.

Pero como sucede siempre, la alegría de muchos es el dolor de pocos. La élite egoísta de automóvil de lujo y casa con agua corriente y aire acondicionado central se siente amenazada. Los barrigones de cuello gordo pierden su tranquilidad. Justo cuando han puesto en alerta el equipo de policías y delatores para el decomiso de antenas, la naturaleza les juega la mala pasada de siempre.

Los canales llegan justo cuando se sienten crispados por la ocurrencia de alguien que colocó un cartel detrás del home, en un juego de béisbol televisado. El cartel dice exactamente lo que todos repetimos en silencio desde el fondo de nuestros corazones: Abajo Fidel.

Dos palabras adecuadas para comenzar la primavera con una nueva esperanza. Un excelente augurio, la ocurrencia de este fanático de colocar en las pantallas de los televisores cubanos el mantram del momento: Abajo Fidel.

Decimos un excelente augurio porque, a pesar de banderas negras y auge represivo, el mensaje llegó y todos participamos un poco del mismo. Cuando digo todos, lo digo porque hubo su repercusión en el Monte de las Banderas y en la bolita. En la primera, carnaval político, y en la segunda, aluvión de apuestas al 64, que es, en esta charada, muerto grande.

En el instante en que el régimen convulsiona ante las antenas satelitales que crecen y tejen con la complicidad de todos el entramado triunfante de la TV clandestina llegaron los canales y además, la propia televisión controlada colocó en sus pantallas censuradas el mensaje del momento: ¡Abajo Fidel!, ¡Que baile el gordo! y…¡Que viva Cuba!


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